Papel tapiz viejo de XP (por manoluv)

Parece más una maldición para Microsoft que otra cosa, pero impresionantemente la empresa de Redmond no logra que muchos usuarios se desprendan de Windows XP: todavía es la segunda versión más popular con 37.2% de los escritorios, siendo Windows 7 la primera con 44.5% del total de PC’s instaladas. Y hay que ver que ya intentaron de todo, pero hasta hoy todas esas medidas han sido poco efectivas. Ahora Microsoft está intentando otra cosa: meterle miedo a los usuarios que quedan de XP. ¿Cómo? fácil, con los parches de seguridad. Microsoft está jugando la carta de que, después del 8 abril de 2014, que es cuando se termina el soporte de Windows XP, la empresa básicamente le estará dando la información de las vulnerabilidades a los atacantes, dejando a XP en un estado de vulnerabilidad “zero-day” permanente. Mucha gente se ha confundido con estas declaraciones, y ciertamente hay que explicarlas: el argumento es que después que se termine el soporte, seguirán produciendo parches para las versiones activas menos para XP; entonces los malandros tomarán los parches, les aplicarán ingeniería inversa y podrán determinar que vulnerabilidad buscan parchar, e irán a fastidiar a XP; en pocas palabras, Microsoft les estará diciendo como atacar a XP, sin “quererlo” claro, pero el efecto será el mismo: XP será tierra de nadie, y muy seguramente esto sea el clavo en el ataúd de este sistema operativo que tiene 12 años en PC’s y otros dispositivos.

Por supuesto, seríamos muy inocentes si pensáramos que Microsoft hace esto porque le importe la seguridad de los usuarios: lo hace porque según cálculos el mercado de actualización repreenta una oportunidad de unos USD $12 mil millones, lo cual es una cifra nada despreciable, en particular si tenemos en cuenta todo el efectivo que ha sangrado Microsoft por el tema del fiasco de la tablet Surface, principalmente.

Microsoft tendrá que enfrentar 3 escenarios como yo lo veo: los que saben como les irá y ni así se quieren cambiar; los que no tienen ni idea que tienen que actualizarse (los hay y muchos, créanme ), y por último aquellos con necesidades especiales (de usar XP por alguna razón ); un muy probable cuarto caso serán aquellos que saben que tienen que cambiarse y les importa un bledo. En todos los casos excepto el anterior, Microsoft tendrá que usar más que el miedo para hacer que se cambien de versión. Y como usuario les digo, si entre ustedes queda alguno que use XP todavía, como ya he dicho muchas veces antes, es hora de dejarlo ir. Simplemente ya no vale la pena usarlo.