Cerebro con conexiones digitales

IBM ha anunciado una de esas cosas que hacen que tu cerebro explote por lo complejo que suenan: un ecosistema de software diseñado para trabajar con un chip de silicón basado en características del cerebro humano como funciones, bajo consumo de energía y volúmen compacto a través de una serie de núcleos neurosinápticos. Y es que las características del cerebro humano son impresionantes, desde el punto de vista computacional: procesa diario aproximadamente un terabyte de información visual y lo puede interpretar casi instantáneamente en relación a cosas como relaciones espaciales, rostros familiares, y más; y todo eso lo hace un órgano del tamaño de un puño grande, y consumiendo menos energía que un bulbo de luz de 20 watts. IBM dice que esta nueva tecnología podría permitir nuevas redes de sensores inteligentes que imiten las habilidades del cerebro tales como percepción, acción y cognición, y para tal caso hay que desviarse del modelo lineal que usan las computadoras de hoy en día, para pasar a un modelo donde se postulen varias situaciones, se analicen y se generen soluciones a las mismas.

El logro de IBM en este campo es el haber logrado simular 500 mil millones de neuronas usando la supercomputadora Blue Gene/Sequoia, usando un modelo de neuronas mucho más simple; para complementar la simulación, los investigadores de IBM crearon un lenguaje orientado a objetos llamado Corelet; a su vez, un corelet puede ser construido con un CPU neuromórfico de 256 “neuronas”, y al cual se le asigna una función en específico, y ya cuentan con unos 150 corelets prediseñados para cubrir cosas como detección de movimiento o características de imágenes, e incluso para aprender ciertos juegos, como Pong. Así que básicamente lo que quiere decir toda esta palabrería es que IBM busca construir una tecnología que cuente con inteligencia que derive de pensar, al contrario de digamos la supercomputadora Watson, que sólo búsca en montañas de datos.

Una posibilidad interesante es el poder construir un cerebro con dos hemisferios, en el izquierdo Watson, con sus capacidades analíticas y de lenguaje, y en el derecho esta nueva arquitectura, usada para los sentidos y reconocimiento de patrones. Suena interesante, ¿no te parece? ciertamente suena complejo – y lo es-, pero sin necesidad de ser científicos para entender todo esto lo que sí podemos vislumbrar es que tecnologías como estas tendrán un profundo impacto en nuestras vidas.